Es una de las ciudades habitadas más antiguas de Suramérica, se encuentra localizada en la bahía del mismo nombre en la costa caribe al norte de Colombia.

Es la capital del departamento del Magdalena y a partir de 1991, al promulgarse la nueva Constitución Política de Colombia, fue declarada “distrito turístico, cultural e histórico”.
Son dos y muy significativos los hechos que le dan relevancia histórica a esta bella ciudad. El primero es que se trata de la ciudad más antigua de las existentes actualmente en Colombia. El segundo es que allí, en una hacienda llamada la Quinta de San Pedro Alejandrino, se hospedó el Libertador Simón Bolívar durante sus últimos días hasta su muerte el 17 de diciembre de 1830.

Desde el punto de vista turístico son muchos los atractivos que tienen esta ciudad y sus alrededores. En primer lugar están los que evidencian su importancia histórica, en los que se destacan el centro histórico con su arquitectura colonial donde se puede visitar el museo del Oro Tayrona, la Catedral de Santa Marta, el convento Santo Domingo, entre muchos otros; la Casa Museo de la Quinta de San Pedro Alejandrino, situada en las afueras de la ciudad (a cinco kilómetros del centro), en el que se conservan documentos y objetos de interés de la época del Libertador.

Gracias a su ubicación geográfica, Santa Marta es un destino para quienes buscan playa y sol. Esto se debe a su deliciosa temperatura promedio de 28°C, a las bellas playas de suave arena que la circundan y al apacible mar (gracias a su localización en medio de una amplia y hermosa bahía). A sólo cinco minutos del centro de la ciudad se encuentra el Rodadero, icónica playa rodeada de hoteles, restaurantes y discotecas. Para quienes buscan algo más tranquilo, un poco más lejos, se encuentran las playas del Parque Nacional Natural Tayrona, rodeadas de exuberante vegetación y en las que se encuentran zonas de camping.

Como si esto fuera poco, a sólo 34 kilómetros de Santa Marta se encuentra el Parque Nacional Natural Tayrona que se encuentra ubicado en la vertiente norte de la Sierra Nevada de Santa Marta. El parque presenta una biodiversidad incomparable, siendo ideal para quienes prefieren el ecoturismo. Además, allí se encuentran unas ruinas arqueológicas de la tribu precolombina Tayrona, dentro de las que se destaca la llamada Buritaca-200 o la Ciudad Perdida de los Tayrona, descubierta en 1976 por arqueólogos del Instituto Colombiano de Antropología.