|
¿De qué se trata el juego?
El rugby es un juego muy vistoso entre dos equipos que tratan de mostrar una ‘guerra por un territorio’, que se marca por la posición de un balón. Cada equipo está conformado por 15 jugadores, que a su vez, se divide en dos para cumplir determinadas funciones. Así, 8 jugadores hacen de delanteros, los cuales aportan la fuerza y el choque necesario para el equipo (por lo general estos 8 jugadores son los más altos y robustos). El otro grupo lo integran 7 jugadores que dan ideas, velocidad y malicia al juego. En ocasiones, también se hacen partidos con sólo 7 jugadores.

En el rugby se mide la fortaleza y aguante de los dos equipos.
FOTO/SUMINISTRADA
El objetivo del rugby es traspasar el campo adversario. Los únicos implementos de seguridad con que cuentan los jugadores son un protector bucal y un casco en lona que protege las orejas. El balón que se utiliza es cosido con seis capas, es ovalado y de mayor tamaño al de uno utilizado en fútbol americano, por esto, es más difícil de controlar.
Para avanzar en el campo de juego, se lanzan pases hacia atrás. El jugador que va más adelantado hace esto para ganar más terreno y no perder el balón. Así, va avanzando gracias a los pases en diagonal que le hacen sus compañeros.
Según el entrenador de la Selección Colombia de Rugby, Carlos Tejada, las tres ciudades con mayor desempeño deportivo son Bogotá, Bucaramanga y Medellín. “Como ejemplos puedo citar la Universidad de Los Andes y la Distrital en Bogotá, Eafit y la Universidad de Antioquia en Medellín y el crecimiento que ha tenido últimamente en la práctica del deporte la ciudad de Bucaramanga”, aseguró el seleccionador.

Equipo de rugby de la UIS en una de las jugadas habituales de este deporte.
FOTO/PASTOR VIRVIESCAS
Aunque hay muchos adeptos al deporte, aún falta patrocinio, como lo afirma el entrenador Tejada, al manifestar que “el rugby por ahora sigue siendo un deporte con un público espectador conformado por jugadores, amigos y familiares. Por esta razón, como no es un deporte de masas, la empresa privada no se involucra”.
Otra de las debilidades de esta disciplina es la búsqueda de nuevos talentos infantiles. “Estamos tratando de penetrar en los colegios con este deporte, pero nos hemos encontrado con una problemática: los niños nos dicen ¿y en este deporte se gana plata?, y nos toca responderles que no, que el rugby se juega por afición, por amor, como un hobby, y es por eso que muchos no se animan”, explicó Tejada.
Esto mismo está tratando de cambiar el técnico argentino Jorge Laurencena en Santander. Para el próximo año tiene proyectos como la creación de las categorías sub-21 y sub-19, buscará fortalecer el rugby femenino y pretende implementar escuelas de desarrollo de rugby infantil en los colegios. Esa es la meta de Laurencena, quien cuenta que al llegar a Colombia, motivado por algo diferente al rugby, un taxista le dijo: “los extranjeros llegan a Colombia por dos motivos, por el fútbol o por las mujeres”...a lo que el profesor le respondió: ...“pues yo no juego fútbol”.
|