El espacio :: La fuerza natural del escenario
Imponente, se erige ante el espectador con grandeza. Quienes están fuera no pueden hacer más que respetarlo, admirarlo y volcar hacia ese espacio toda la energía que al final del espectáculo explota en una ovación. El escenario nunca está vacío; tiene un ánima propia y una energía especial, aún en el silencio y la oscuridad.
