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En la manga

La manga de coleo El Recuerdo, de casi 300 metros de largo por 20 de ancho, es el escenario donde 105 participantes lucharon por los 30 millones de pesos que pagó la organización al mejor. Los favoritos eran los locales quienes siempre se han destacado en estos eventos, sin embargo una legión extranjera integrada por mexicanos, estadounidenses, canadienses, panameños y venezolanos buscan dar la sorpresa.

“Nosotros venimos acá con una ilusión muy grande. Toda la vida nos hemos dedicado a esto y no queremos dejar morir la tradición. La mayoría de los norteamericanos somos descendientes de mexicanos y amamos el coleo. Este lugar es hermoso, su gente es fascinante, para todos nosotros es un sueño y una absoluta alegría colear acá”, afirma Pedro Torices, presidente de la Federación Internacional de Coleadores de Estados Unidos y Canadá.

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Los mexicanos compiten con el traje tradicional de su país. / FOTO Andrés Jácome

Y esa emoción la tratan de trasmitir en la manga aunque con un estilo distinto. El coleo colombiano consiste en soltar un toro por la manga, un jinete lo hace correr a gran velocidad mientras que el otro, el coleador, busca la cola del vacuno y la sostiene con fuerza, cuando ya lo sujeta se desacomoda de su silla de jinete y se pasa al lado opuesto de donde va el toro a mayor velocidad con el objeto de asegurar mayor fuerza a la hora de voltearlo.

El éxito de la maniobra está en que la fuerza del jinete, su técnica y la velocidad del caballo hagan lo necesario para que el toro caiga y pueda dar botes en la manga, un bote se le llama Vuelta de Campana y si el impulso hace que el toro gire dos veces se llama ‘Vuelta de Campanilla’, si gira más de dos veces se llama ‘Remolino’, hecho que se da muy pocas veces, como un gol olímpico en el fútbol. La sola caída del toro con las patas al aire y sin ningún bote es conocida como ‘Caída de Costado’.

En términos taurinos la ‘Vuelta de Campana’ equivale a cortar una oreja, la ‘Campanilla’ es como cortar las dos orejas y el ‘Remolino’ es como cortar las dos orejas y rabo simbólicos e indultar al toro. Según el reglamento de la Federación Colombiana de Coleo la simple ‘Caída de Costado’ otorga 10 puntos, la ‘Campana’ equivale a 20 unidades, la ‘Campanilla’ a 30 y el ‘Remolino’ a 40 puntos.

Los mexicanos y algunos estadounidenses compiten con traje de charro, camisas, corbatines manitos y los grandes sombreros. Su estilo varía en que al tomar la cola del toro la enredan con su bota al mismo tiempo haciendo que el toro caiga por inercia. Lo que importa en el coleo es cómo caiga el animal más no la técnica que use el coleador para tumbarlo, por eso es válida.

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Antes de la competencia ubican a los toros a los que colearán. / FOTO Andrés Jácome

“Generalmente para nosotros es un poco más difícil, pero es la manera que conocemos. Aunque los tumbamos y podemos hacer Campanas y Campanillas a veces no se da porque vamos a menor velocidad, en eso los colombianos son los mejores, son unos bárbaros porque tienen mucha destreza para maniobrar sobre el caballo y lograr tumbar los toros con mucha fuerza e impulso”, explica Torices.

Ya en la manga cada coleador tiene la necesidad de tumbar al toro en dos oportunidades. La manga está compuesta de la siguiente manera:

Zona de preparación: equivale a 50 metros. En esta zona no se debe colear.
Primera zona: equivale a 100 metros. Las caídas en esta zona marcan el mayor puntaje.
Segunda zona: equivale a 100 metros donde en la mayoría de los casos se intenta un segundo coleo.
Zona muerta: equivale a 50 metros. En esta zona no se debe colear. El coleador que lo haga, y malogre el toro, debe correr con los gastos de éste.

En una competencia como la Copa América cada coleador se presenta en la primera jornada en dos oportunidades. Poco a poco y según el puntaje, otorgado por tres jueces que determinan la maniobra y los puntos ganados, van pasando o eliminándose a la siguiente ronda hasta llegar a la final donde el mejor se queda con el botín económico, la admiración de los espectadores y el respeto de los rivales que al final celebran la llegada de un nuevo y digno campeón.

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La manga El Recuerdo fue el escenario de competencia. / FOTO Andrés Jácome