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Inicio / Parapente / Reportaje / El club ‘Vuelo libre’ llegó a tener entre los años del 95 y 96 a l06 pilotos y de éste salieron los miembros de los otros dos que funcionan en la región. Ha sido la escuela de la mayoría de deportistas que practican el parapente. “De aquí ha salido un semillero de muy buenos competidores nacionales, toda persona, sin importar el sexo, puede aprender a volar, nosotros queremos que el deporte crezca y la meta es que llenemos este cielo de colores”, expresa con pasión William García, quien luego de volar en parapente por 20 años, es uno de los pilotos e instructores más experimentados de Santander y el país.
Aprender a volar En ‘Vuelo libre’ hay miembros muy jóvenes como Juan Gabriel Quintero, de 17 años y hasta veteranos como Álvaro Niño, más conocido como ‘El capi’, quien tiene 65 años y vuela parapente desde hace ocho años cuando se retiró de la aviación, luego de 37 años en ejercicio. También es integrante de este club Pedro Guillermo Gómez Torres, un sordomudo que aprendió a volar hace dos años gracias a la fabricación de un dispositivo que ubicaron en su cintura y en su gorra, mediante el cual recibía las instrucciones de vuelo. Y no pueden faltar las mujeres. Fabiola Rugeles, es una docente universitaria que desde hace seis años vuela “para recargarse de energía y dejar el estrés de cada semana de trabajo” y Claudia Rocío Bello, estudiante de Licenciatura en Educación Física de la Universidad Cooperativa de Colombia, quién tuvo su primera experiencia de vuelo cuando tenía nueve años de edad. El curso para volar en parapente en este club tiene un valor de $500.000 por persona y hay de dos tipos; uno intensivo con clases diarias durante 10 a 12 días, y el segundo, con clases durante un mes, los fines de semana. En este tiempo los aprendices reciben las instrucciones desde los parapentes biplazas o por radio, y posteriormente, siguen bajo vigilancia de sus profesores. La persona recibe las clases en un parapente con categoría de Vela de Iniciación. William García, es tal vez quien más tiempo dedica a la enseñanza, pues la mayoría lo referencia como su maestro. Para él quien realmente esté interesado en aprender a volar debe asumir su capacitación con el mayor respeto hacia el deporte, ser muy receptivo a las instrucciones dadas por su profesor y tener absoluta concentración, para evitar accidentes.
Además, se debe seleccionar un sitio “seguro, sin turbulencias y remolinos de aire, con una intensidad de aire permanente”, y tener un equipo con los siguientes elementos:
Pasos a seguir para emprender el vuelo:
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