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Guerreros de Terracota / Reportaje / El barro cobró vida “Muchos creían que los 7.000 guerreros los traerían pero es imposible, ni siquiera los han desenterrado todos. Pero el solo hecho que hayan traído a cinco soldados, un sirviente y un acróbata permite conocer mucho, son piezas que encierran muchas cosas y con solo verlas nos las comunican” , afirma el guía que emprende la misión de contar como de la tierra salió tremendo ejército de terracota (barro cocido).
Qin Shihuang creció y se unió a un grupo de filósofos legistas que unificaron medidas, monedas, leyes y la decisión suficiente para acabar con quienes los contradijeran; por ello hubo muchos muertos y herencias culturales destruidas, como libros, templos y villas completas. Todo se hizo bajo las órdenes del emperador y con la ayuda de su ejército, su más grande orgullo. Terminó de construir la Muralla China uniendo los fragmentos que los mismos reinos habían hecho y para separarse del aterrador pueblo mongol que los amenazaba constantemente. Esa obra magnánima se eclipsó con la idea de hacerse inmortal y para ello mandó a construir su propio mausoleo para lo que sería su tumba, custodiada por lo que más quería y quienes lo ayudaron en convertirse en uno de los gobernantes más recordados: un ejército hecho de barro. Según investigación del Museo, el historiador Sima Qian, en su libro Los registros o Memorias históricas, una historia general de China, cuenta cómo un monte artificial, el monte Li, alberga un mausoleo bajo tierra en el que "se construyeron réplicas de palacios, torres, y cientos de oficiales, así como instrumentos extraños y objetos maravillosos... se utilizó mercurio para dar forma a los cientos de ríos, el río Amarillo y el Yangzi, así como a los mares, realizándolos de tal manera que parecía que fluían".
El historiador relata que se empleó la mano de obra de más de 700.000 hombres procedentes de todo el imperio para la construcción, que tomó casi 40 años; a la muerte del emperador, por orden de su hijo, las puertas fueron cerradas y su séquito personal, conformado incluso por los artesanos que trabajaron en su elaboración, lo acompañó eternamente en su tumba. >Hoy, a comienzos del siglo XXI, se conoce el ejército que defiende la morada del primer soberano emperador, pero aún no se ha excavado la tumba imperial como tal.
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