|
Algo de historia La cirugía plástica es una de las prácticas quirúrgicas más antiguas. Se dice que en el año 2000 a.C. se realizaron algunas operaciones de reconstrucción de la nariz, debido a que en ese tiempo en lugares como la India se amputaba como forma de castigo. En aquella época se ideó un método para reconstruirla utilizando parte de la frente, técnica que aún se emplea hoy en día. Hay otros estudios que aseguran la práctica de estos procedimientos quirúrgicos en Roma y en la antigua Grecia.
Antes de la operación Aunque toda cirugía tiene su riesgo, es clave para el éxito del procedimiento que el paciente detalle al médico algunos aspectos claves como: si es alérgico a algún tipo de medicamento, cuáles está tomando, si ha sido operado en anteriores oportunidades y si sufre de alguna enfermedad especial. Por lo general, los médicos ordenan antes de la cirugía una serie de exámenes que determinan el estado de salud del paciente: -Cuadro hemático o hemograma: prueba que permite contar y analizar el número de células sanguíneas en un determinado volumen de sangre.
El riesgo de una cirugía es menor en personas jóvenes. Es importante destacar que cada organismo responde de manera diferente a determinado procedimiento o medicamento. De allí que resulte importante colocarse en manos de un experto que evalúe las condiciones de salud del paciente y el tipo de intervención que requiere para su caso. Los precios de las cirugías estéticas dependen del tipo de procedimiento y de la zona a tratar (a mayor complejidad o mayor zona a trabajar, aumenta el precio). Estos precios varían de un cirujano a otro, por eso los presentados aquí son aproximados. (Ver Top 5 de las cirugías estéticas más practicadas).
|