La escritura no tiene sexo
Tres mujeres completamente distintas como Patricia Londoño, Yolanda Reyes y Piedad Bonnet se inclinaron desde muy pequeñas por la lectura y la escritura. Cada una escogió un camino que hoy sin pensarlo las reúne una vez más en una Feria dedicada a lo que ellas más aman en la vida, los libros.
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Patricia Londoño |
Las tres han escrito varios ejemplares, eso sí en su género por supuesto. Patricia lo hace con la historia, esa que la apasionó cuando se dio cuenta que estudiar sociología no la había llenado lo suficiente en la vida. Esta antioqueña decidió hacer maletas y emigrar a otro país para buscar su verdadera forma de vida y fue precisamente cuando estudió historia en Nueva York que se dio cuenta que había encontrado lo que tanto estaba buscando. De ahí en adelante su camino por investigar sobre Antioquia, su tierra natal no la ha dejado descansar. Sin pensarlo se adentro en el mundo de la mujer, de la que ha realizado obras como ‘Historia de Antioquia e historia de Medellín’, Las mujeres y la historia en Colombia’, ‘Nueva historia de Colombia’ e ‘Historia de Antioquia’. Ahora retoma el tema de lo coloquial en las clases sociales en su libro ‘Religión, cultura y sociedad en Colombia: Medellín y Antioquia: 1850 – 1930’, un tema que le quedó sonando desde sus estudios de sociología.
Y aunque Patricia es mujer e investiga sobre mujeres, no es un tema que la haga pensar que en el amor por la escritura hay divisiones o diferencias. “Soy ajena a pensar el mundo de los escritores con género incluido, no soy la persona que diga el o la en los párrafos. Yo creo que un buen escritor es un buen escritor y eso no se da porque los cromosomas hayan sido XX o XY o como sea este cuento de los cromosomas”, dice con un sentido de ironía.
“La idea es aprender a echar el cuento bien echado, si uno quiere aprender a hacer historia u otro tipo de escritura, uno tiene que aprender a escribir y de pronto ahí es donde tenemos una similitud con Yolanda Reyes y Piedad Bonnet”.
El lado infantil también enamora...
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Yolanda Reyes |
Por el lado de Yolanda Reyes, la literatura infantil la sedujo cuando se dio cuenta que los niños necesitan un incentivo más fuerte para empezar a leer. “Descubrí la literatura infantil cuando me llamaron a dirigir la Fundación Rafael Pombo, una de las principales bibliotecas infantiles del país, allí me tocó desempolvar libros y empezar a investigar como inducir a los niños a la lectura y me di cuenta de que a ellos ahí que cautivarlos con cosas simples y bellas”, comenta, al tiempo que dice que su idea es mostrarle a su público la conexión visceral entre los libros y la vida, entre las palabras y la vida, entre la lectura y la vida.
Su idea es descubrir que los libros tratan de contar las historias de las que no hablamos siempre y que son parte de la vida real y cotidiana de todos.
Al contrario de lo que piensa Patricia Londoño, Yolanda Reyes si cree que para escribir de literatura infantil el hecho de ser una mujer marca la diferencia. “Yo soy mujer, he sido mamá y todo eso son insumos para abordar la vida distinto. Miro la vida diferente a como la mira un hombre, igual la miro distinto a como la ve una mujer campesina. Pero a la hora de escribir y escarbar debajo de las palabras, mi condición femenina hace que mi escritura sea más sentimental y que pueda familiarizarse con las pequeñeces de lo cotidiano”.
Y es que aunque en Colombia existen buenas mujeres escritoras, el mundo para ellas está un poco más limitado, por eso defiende la posición de Patricia cuando dice que no encuentra diferencia de sexos a la hora de escribir. “Para una historiadora la diferencia de géneros es irrelevante, ya que su escritura no se involucra para que el lector se de cuenta, pero para una poeta como Piedad Bonnet el ser mujer le da la connotación de escribir como ella es, de mostrar su esencia, de ser ella misma y para mí el ser mujer simplemente es un matiz que importa y que marca la pauta, pero no en la esencia de la escritura”.aclara Yolanda, una santandereana que habla con naturalidad y franqueza y que solo quiere que los seres humanos, no importa si son niños o adultos, se involucren en el tema de la lectura, porque de ambos depende que el mundo no pierda uno de los dones más valiosos del mundo: La pasión por leer y escribir.
La poesía nace no se hace “Piedad Bonnet”
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Piedad bonnet |
Una mujer oriunda de un pueblo tan alejado de la gran urbe colombiana como lo es Amalfi en Antioquia, vio crecer a una de las voces más representativas de la poesía colombiana contemporánea. Piedad Bonnet ha ido creciendo en este ámbito hasta llegar a ser una de las escritoras consentidas del Nóbel Gabriel García Márquez.
Piedad escribe porque le gusta, porque para ella esto es una pasión con la que nació y que fue descubriendo cuando su padre le leía poemas de los que poco entendía pero que a ella la enamoraban. Escribe porque, tanto en su narrativa como en su poesía, le gusta contar lo cotidiano con una dosis de lirismo, porque siente felicidad al contar a su manera cosas sobre el amor, la muerte y la realidad social del país. Escribe porque le nace y porque definitivamente le gusta moverse en el terreno de las relaciones humanas y sus manifestaciones, un mundo que para ella tiene que ver con lo íntimo y con lo privado.
A Piedad la inspiran cosas de la cotidianidad, cosas que pasan en la vida de una persona normal, común y corriente. La inspiran las noticias del periódico, sus propias experiencias, sus padres y lo que ha vivido con ellos, sus hijos, sus amigos, las pérdidas de la vida y las cosas de la naturaleza, que para su criterio son un misterio.
Esta mujer es una trabajadora incansable, que ve los frutos de éste en las expresiones de cariño de sus lectores. “Yo me siento muy acogida en Colombia, me siento querida, por eso vivo feliz de la relación con mi publico y con quienes me leen”, y lo dice con una sonrisa que para nada parece de vanidad.
Para Piedad el hecho de ser mujer no le ha cerrado las puertas a la hora de publicar un libro, pero si considera que el género femenino está un poco más relegado que el masculino.
“No sé si la mujer no ha encontrado los lenguajes apropiados para manifestarse en un mundo que de todas maneras se está nombrando recientemente para ellas. Aunque pienso que ellas han tenido un avance vertiginoso y sólo hasta ahora están empezando a salir a conquistar lo que los hombres han tenido durante toda la vida”, comenta convencida de que pronto la mujer se ganará el espacio que siempre ha debido tener en la sociedad.
De su visita a Bucaramanga, lo que más le impactó fue haber llenado a plenitud el auditorio en el que dio una conferencia y donde interactuó con los asistentes.
"Llenar auditorios de personas de toda índole, jóvenes, viejos, personas que saben de literatura, que no saben, para escucharlo hablar a uno de su amor por la poesía es muy consolador, eso es lo que lo hace pensar a uno que este país no se puede morir. Eso es lo que me hace pensar que la literatura todavía tiene sentido para muchas personas en Colombia", concluyó Piedad en su conferencia.
De las mujeres invitadas a Ulibro opina que las ve como mujeres coherentes, mujeres trabajadoras, mujeres inteligentes, que han hecho de lo que hacen una opción de su vida con un compromiso verdadero, cada una en lo suyo y que son modelo para este país.
Tres mujeres que trabajan por construir dentro de lo suyo un país mejor, trabajan para conseguir que la lectura y la escritura sean un bien común en Colombia.
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