El sueño de llegar por un atajo

Las ilusiones y la vida de un puñado de jóvenes son en la mayoría de los casos, la puerta de entrada para que los productores y canales muestren un formato rentable y con una teleaudiencia alta. Las necesidades económicas, el desempleo –que en nuestro país está cerca del 18%-, el hambre de triunfo y de dinero rápido y fácil son algunas de las motivaciones de las personas que llegan a una convocatoria para ser ‘protagonista’ de alguna novela, huésped de la casa del gran hermano, cantante profesional, un sobreviviente, una reina o un futbolista profesional o un simple transeúnte que abre las puertas de su privacidad buscando el empujoncito para su carrera.

En una ciudad intermedia, en una de esas convocatorias realizada en una planta embotelladora de gaseosas, miles de jóvenes llegaron para cumplir con la cita de intentar ser un Protagonista de Novela. Delante, unas mesas donde estaban ubicados los encargados de realizar el casting, recibir los formularios y de paso las ilusiones de los aspirantes. Fueron pasando dibujantes, cantantes de la calle que querían grabar un disco, la niña que no sabe qué estudiar en la universidad y, mientras piensa, pues qué mejor que probar suerte. También modelos, bailarines y desempleados.

“Mire este ‘man’ puede que sirva”, dijo uno de los jóvenes contratados para darle opcionados a los coordinadores del casting, quienes de una manera más formal le decidían si pasaban a otro escalón de la prueba, que era una grabación ante cámaras de un minuto presentándose y otro minuto haciendo una improvisación.

Pero sigamos con los de las mesas. La coordinadora pasó a ver el opcionado, era el primer filtro. Lo observó de pies a cabeza y le preguntó “¿usted qué sabe hacer?”-Fui modelo y también toco guitarra- respondió el aspirante con cara de incrédulo pero a la vez de felicidad. “Por favor quítese la camisa”, y el joven con ganas de buscar su sueño quedó medio desnudo en medio de unas cien personas. “Dé una vuelta. Muy bien ¿hace pesas?”- Si señora.- “Muy bien, póngase la camisa y cualquier cosa le estaremos avisando”. La cara del joven cambió y sintió que su ilusión había quedado sobre la mesa. Volteó a mirar, había una fila unos metros atrás del primer filtro donde jóvenes y muchachas con pintas de modelos esperaban superar su segundo escalón de selección.

“Mire este joven no nos sirve porque a pesar de tener un buen cuerpo y cara bonita, tiene un problema en un ojo, como estrabismo y ese defecto en pantalla no se ve bien. En la televisión existe una estética y a nadie le gustaría ver un protagonista de novela, tuerto o feo”, comentó aquella coordinadora del primer paso de selección. (Fuente que pidió reserva).

Catalina Jaimes, Carolina Gaitán y Pedro Falla han sido concursantes de realities que han logrado mejores oportunidades laborales. La experiencia les sirvió como trampolín para impulsar su trabajo.