Bucaramanga: meca del cuento
Esta es la historia del tirano que prohibió la risa,
remedio feroz de los espíritus para reinventar la vida.
Cuentan que en aquel país sumido en la tristeza, el lamento y la amargura, todo el mundo comenzó a morirse de tristeza. Se morían los hombres y las mujeres, los viejos, los jóvenes y los niños, todos se morían en aquel país gobernado por un tirano sumido en la amargura.
Inicio de ‘La historia del tirano que prohibió la risa’ de Misael Torres
Uno de los eventos culturales más importantes en el año para Bucaramanga es el Festival de Cuenteros, actividad que cumplió once versiones y por la cual se han presentado alrededor de 300 cuenteros de Colombia y de Europa, África y el resto de América. “Estas son las grandes ligas, es el festival de lengua española con más trascendencia en el mundo, y estar en él es un orgullo y casi todos los mejores vienen acá porque su trabajo es valorado y apreciado. Es poder decir que los narradores orales sobreviven, la cultura oral está vigente y eso es importante”, sostiene Mateo.

Sergio Dantí dice que la cuentería en España se vive de forma diferente, describe que son actos gratuitos que se cumplen en las áreas públicas donde la gente de manera espontánea se va acercando. Por ello es alucinante para él encontrar un auditorio dispuesto para que los escuchen.
“La formación de cierto público fue clave. Pacho Centeno hizo una labor titánica antes de comenzar con los festivales. Fue a muchos colegios y universidades, para cuando organizaron los festivales ya había un grupo de gente a la que le gustaba”, dice Gonzalo Valderrama, uno de los cuenteros con mayor número participaciones en el evento.
Pero algunos concluyen que el éxito del Festival lo da la variedad de narradores y de historias. “A todos los que han venido se les reconoce un valor por el trabajo que tienen, el tipo de comunicación es diferente en muchos casos. Se escucha España, África, Latinoamérica... eso nos permite ver espejos y cosas diferentes que nos enseñan. El pararse en escena es diferente para todos. Eso nos permite contrastarnos y complementarnos”, afirma Rafo Díaz, quien en la Festival del año pasado ganó el tercer puesto en el concurso que celebraba los 10 años del festival entre más de 100 cuenteros.