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¿Quién gana?
Usualmente se puede jugar uno contra uno o en equipos de tres. El ganador en un torneo normal, o chico, es quien tumbe primero 21 palos de manera correcta sea individual o por equipos. Si el duelo es armado de manera espontánea los rivales acuerdan el número de palos derribados... generalmente el que pierde paga.

Allí el famoso ‘garitero’ vuelve a cumplir un papel protagónico ya que es él quien cumple las funciones de juez al aprobar los tiros cuando son correctamente realizados, además de anunciar con una paleta si se tumbaron uno, dos o tres palos. “Los que juegan esta vaina tienen que confiar en uno porque no se les va ha hacer trampa. Uno les dice cuántos se tumban y se alcanza a ver; pero a veces el último palo cae contra la tabla y desde lejos parece que hubiera quedado parado. Ahí es cuando tienen que confiar en uno”, sostiene con el ‘garitero’ David con aire de juez de final de fútbol mundial.

Lo más importante del bolo es pasar un momento agradable y diferente. Uno se divierte mucho y ve que los demás también, además la cervecita le da una entonada buena que permite mejorar la puntería... eso si, sin excesos, porque si no todo se vuelve malos recuerdos”, dice Gonzalo Hernández, quien promete seguir jugando hasta que su brazo y su puntería lo permita.

Algo de historia
El bolo criollo, deporte santandereano de pura cepa, nació en un poblado llamado Macaravita -a siete horas de Bucaramanga hacia el suroriente- en la Provincia de García Rovira. Allí unos campesinos dedicaron su malicia indígena a desarrollar un juego en el que se tumbaban troncos de madera con piedras los domingos, después de misa y antes del fermentado guarapo.
Luego el legado fue pasando las generaciones y esos descendientes se fueron esparciendo por todo el departamento. Con el paso de los años ya es un entretenimiento con arraigo y seguidores que comparten una tarde o una noche al ritmo de la música, arrojando ya no piedras si no bolas de plomo y tumbando troncos mejor terminados.

Normas criollas

  • La cancha debe tener una medida de 20 a 24 metros de largo por tres y medio de ancho. A esa distancia se hace el lanzamiento.
  • Las bolas están hechas de aluminio y rellenas con tierra, el tamaño y peso depende de las preferencias de cada jugador.
  • Los palos son elaborados en madera zapán.
  • En algunos casos los equipos reciben los nombres de Postores y Matadores. Los Postores siempre sacan de primero, hecho que les da ventaja a los Matadores que permiten tener más información a la hora de tirar.



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