El aprendizaje financiero en los niños y jóvenes debe ser una constante, realizarse de una manera didáctica y estar relacionado con el proceso de formación académica y el ejemplo de los padres.

¿A qué edad?

Lo recomendable es que sea desde muy temprano y desde que el niño ya comprenda que toda acción tiene una consecuencia. Por ejemplo, hay que explicarle que debe cuidar sus juguetes porque éstos son comprados gracias al trabajo de sus padres y de no hacerlo probablemente no haya dinero para comprarle otro.

Si el niño hace caso omiso y los destruye por capricho, no hay que remplazárselos de una vez. Por el contrario, los padres deben aprovechar esta experiencia para indicarles la importancia de cuidar las cosas porque tienen un valor.

Este ejemplo también se convierte en un poderoso argumento para cuando hacen “pataletas” y piden a cambio otro tipo de bienes.

¿Cómo decirles que no?

Hay que hacerles caer en la cuenta que en la vida nunca habrá alguien que le esté dando todo y explicarles que lo que quieren obtener tiene que ser producto de la planeación y la organización y que si no se hace de esa forma los llevará a situaciones de sufrimiento.
 
Llegó el momento de darles dinero

Como ya han entendido que toda acción tiene un efecto y que las cosas tienen un valor entonces pueden estar preparados para administrar lo que los padres le den para las onces. Los expertos recomiendan darles la mesada de toda la semana a los estudiantes de primaria y bachillerato.

Si se lo gastan todo el primer día entonces no tendrá para comprar los restantes día de la semana y si los padres no acuden para socorrerlos, ellos empezarán a administrar mejor ese dinero. Para los estudiantes universitarios se recomienda darles la mesada mensualmente para que se exijan mayor control financiero.

Enseñarles ideas de negocio

En momentos en que incurran en malos hábitos financieros hay una gran oportunidad para enseñarles sobre la importancia del ahorro diario.

Poner como ejemplos algunos modelos de negocios como el de vender algún tipo de producto lo incentivará a crear ideas de emprendimiento que en la adultez le pueden representar grandes ventajas en los negocios.

La importancia de la cotidianidad del ahorro diario y las ideas que pueden surgir cuando también se les incentiva a modelos de negocios lleva a generar ideas de emprendimiento.

La actual crisis financiera y económica por la que atraviesan algunos países del mundo ha dejado en evidencia que los adultos del ahora no recibieron una educación financiera adecuada, por lo que un desafío de gran envergadura es que sus hijos sí cuenten con los conocimientos y habilidades para tomar decisiones adecuadas y no incurran en los mismos errores.