El sendero ecológico de la UN en Amazonia se convirtió en el nuevo hogar de algunos animales salvajes reintroducidos a su hábitat después de ser incautados por la Policía Ambiental y Corpoamazonia.

Entre los ejemplares que volvieron a su ambiente se encuentran una serpiente juvenil (Boa constrictor), dos tortugas (Podocnemis expansa) y una cría de titi bebeleche (Saguinus fuscicollis), en un proceso liderado por un médico veterinario de la corporación y el director de la sede, profesor Fernando Franco, acompañados por la zootecnista experta en fauna silvestre Jessica Herrera.

Este es el resultado de un trabajo conjunto entre Corpoamazonia (Corporación Autónoma Regional de la Amazonia) y la Policía Ambiental para la preservación y conservación de la fauna silvestre en la Amazonia colombiana, en la ciudad de Leticia y sus alrededores.

Además de la incautación de los animales, las autoridades han hecho efectivas capturas de personas que intentan movilizar fauna silvestre hacia el interior del país para comercializarlas como mascotas.

Según Iván Francisco Dimoftache, médico veterinario de Corpoamazonia, estas acciones tienen como objetivo salvar las especies que son incautadas y rehabilitarlas para que regresen a su hábitat natural. “Desde hace varios años venimos trabajando para contrarrestar el tráfico de animales silvestres en la Amazonia colombiana, agradecemos a la UN por brindarnos el espacio del sendero ecológico para liberar más de 15 especies, que cuenta con personal adecuado para conservar las especies”, afirmó.

Por su parte, Franco dijo que la sede siempre estará dispuesta a velar por la conservación de las especies silvestres y que en ese sentido tiene abierto un espacio de educación ambiental y preservación de la fauna a través del sendero ecológico (bosque secundario), utilizado para el estudio y desarrollo de investigaciones de carácter sostenible y de conservación.

La zootecnista Herrera aseguró que “el proceso de reintroducción de especies a su hábitat natural es una forma de minimizar el impacto ambiental causado por la ignorancia de las personas, y la continuidad en procesos de rehabilitación y la educación ambiental son una necesidad de la región”.

La Policía Ambiental seguirá adelantando operativos en toda la zona para contrarrestar el tráfico de animales. A su vez, Corpoamazonia trabajará con la UN para monitorear a los animales liberados.