Las muertes súbitas en las últimas semanas de dos deportistas: el nadador olímpico noruego Alexander Dale Oen, que falleció mientras se bañaba y la del futbolista italiano Piermario Morosini; reabre el debate del porqué de las muertes súbitas de los deportistas de alto rendimiento en los campos de juego y entrenamiento.

Las autoridades científicas y médicas del mundo coinciden en que las sobrecargas y la falta de ciclos adecuados de recuperación y descanso, son causas determinantes en los fallecimientos que se dan en competencia. Pero detrás de las causas estarían las fallas cardiacas congénitas e incluso el dopaje.

“Cuando sucede la muerte de un deportista hay que buscar múltiples causas, sin descartar el abuso de dopantes, a todas luces nocivos para el corazón”, dijo el especialista en medicina deportiva de la Universidad Nacional de Colombia, Jonny Alonso Garzón.

El futbolista profesional de 25 años, Piermario Morosini, colapsó en la cancha el pasado 14 de abril mientras disputaba un partido de la Serie B italiana. Similar hecho se presentó en el encuentro futbolístico entre las selecciones de Colombia y Camerún en 1999, cuando Marc Vivien Foe se desplomó.

Sin embargo, las autopsias hechas a Morosini y Dale Oen, no arrojan datos contundentes, pero se sospecha que obedecen a ataques cardiacos.