La quinua y el amaranto, cultivos provenientes de la Región Andina, los cuales fueron ampliamente explotados en la época precolombina y resistentes a todas las condiciones agroclimáticas; ahora hacen parte del compuesto principal de la barra de cereal elaborada por expertos de la Universidad Nacional.

Los mayores productores de este pseudocereal son Bolivia y Perú; en cuanto a la quinua, ésta posee un alto perfil proteico y contiene todos los aminoácidos esenciales para el organismo, entre ellos la lisina y metionina, deficientes en otros granos comunes de cereales.

Por su parte, el amaranto es una hierba resistente a los climas fríos y secos y crece en suelos pobres y húmedos en zonas tropicales y con lluvias frecuentes. Es conocido por su alto nivel alimenticio, lo cual lo hace una excelente alternativa para regiones con dificultades para la siembra de otro tipo de cereales.

Ambos productos presentan un alto contenido de ácidos grasos insaturados, especialmente de ácido a-linoleico (del grupo de ácidos grasos esenciales omega-3, asociados al bajo riesgo de enfermedades cardiovasculares), calcio, hierro, magnesio, zinc y sodio, un amplio contenido de carbohidratos, vitaminas, fibra dietaria y compuestos que les atribuyen propiedades antioxidantes y reducen el riesgo de contraer enfermedades degenerativas.

Ante los beneficios de los productos, se crea esta barra de cereal; que según sus investigadores, el objetivo es buscar alternativas de agroindustrialización de la quinua mediante estas barras que salen libres del sabor amargo de la quinua (sapolinas), por la formulación aplicada. Además son una buena alternativa alimenticia.

Hasta el momento ya se desarrolló la prueba piloto y los expertos piensan realizar la transferencia a una fábrica para su comercialización.