Este paseo es uno de los preferidos por los jóvenes que viven en Bucaramanga, por el agradable clima que oscila entre los 13 y 18 grados y el aire limpio que se respira. Para iniciar esta travesía con pocos billetes en el bolsillo es mejor decidirse por meter en la maleta una carpa, comida, agua, unas cuantas mudas de ropa y linterna por si se le teme a la oscuridad. Salir a tomar en Bucaramanga un bus que lo lleva al parque de Piedecuesta (el pasaje cuesta 650 pesos), allí se hace un trasbordo y se toma otro bus que vaya a la mesa de Los Santos.

Cuando este ya coronada la cima de la meseta se puede decidir donde bajarse. En todo el sector de esta meseta existen fincas donde sus vivientes y dueños permiten armar la carpa, hacer una fogata, preparar alimentos y disfrutar de una noche llena de resplandecientes estrellas que parecen estar a unos cuantos metros de su cabeza. Un sitio muy visitado es el Salto del duende, donde se puede apreciar una caída de agua de más de 100 metros de altura. Claro que si no se toman algunas medidas de seguridad se puede terminar de mala manera el paseo, pues varios jóvenes han muerto al caer al vacío producto de la oscuridad y los tragos demás. Lo importante es llegar con buenas provisiones dentro del equipaje. Si le gusta cocinar, lleve ollas viejas que se puedan tiznar, pero si es malo en las artes culinarias los enlatados y las comidas frías serán otra opción.

Para tener en cuenta: No se le puede quedar el saco o el abrigo, porque si no tiritará toda la noche. Los documentos e identificaciones también son necesarios, pues uno de los encantos de este sitio turístico es que es muy tranquilo y constantemente se hacen operativos de control.

Si se tiene algo más de dinero presupuestado existen clubes y balnearios donde se puede quedar ya sea en cabaña o carpa con presupuestos que oscilan entre 5 mil pesos y los 10 mil pesos. Más Información: Gobernación de Santander. Calle 37 Nº 10 -30. Conmutador teléfono: 633 9666.