El mortiño, agraz o arándano, científicamente descrito como Vaccinium meridionale swartz; es un fruto al cual se le han encontrado pigmentos llamados antocianinas, los cuales actúan como antioxidantes (sustancias que protegen las células) en el organismo.

Más exactamente, al fruto se le atribuyen propiedades para prevenir el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, artritis, Alzheimer y Parkinson, lo que lo perfila como gran producto de exportación. Y mientras se llevan a cabo estudios detallados, de este fruto se elaboran mermeladas, salsas y hasta vinos.

Debido a esto, investigadores del Laboratorio de Ciencia de los Alimentos de la Universidad Nacional de Colombia en Medellín, en asociación con expertos de Argentina, han enfocado su interés en este fruto y estudian su caracterización química y bioquímica, propiedades antioxidantes y potencial agroindustrial con miras a impulsar su producción y consumo.

El mortiño crece de manera silvestre y apenas se están comenzando a hacer las primeras adaptaciones de la planta in vitro, sin embargo el país tiene un gran potencial para producirlo. Por lo tanto, y si se tiene en cuenta que los berries (familia a la que pertenece el mortiño) son demandados a nivel internacional, sobre todo en Europa y Estados Unidos, Colombia podría convertirse a largo plazo en un gran exportador de la fruta.