Como parte del estudio integral de evaluación y delimitación de la Reserva Forestal Regional Norte (RFRN), promovido por la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Accefyn), el Instituto Agustín Codazzi, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales y el Instituto de Ciencias Naturales de la UN, los profesores Gary Stiles y Loreta Rosselli diseñaron un modelo de conectividad entre el hábitat de la reserva y los demás hábitats de la Sabana de Bogotá, mediante el estudio del comportamiento y capacidad de vuelo de las aves de la zona.

Según Gary Stiles, los procesos históricos de deforestación, construcción de vivienda, infraestructura y drenaje de humedales en la Sabana “causaron la fragmentación de un hábitat natural continuo, en varios hábitats separados unos de otros”, exponiéndolos al peligro de la extinción de su biodiversidad.

En este sentido, la conservación de las diferentes zonas de biodiversidad depende de la conectividad entre ellas y la zona fuente (donde están los humedales y gran número de bosques), mediante corredores ecológicos que ofrezcan los recursos para los diferentes tipos de animales y vegetales.

Así las cosas, los investigadores de la UN diseñaron el modelo de corredores ecológicos a partir de la observación de las aves de la reserva para determinar la especie con mayores preferencias de hábitat definidas.

El estudio de aves como el cucarachero de los pantanos, el gorrión o el chamicero cundiboyacense evidenciaron su preferencia por habitar en todas las áreas fuente y casi todas las cercas vivas, en sotobosques oscuros por vegetación densa y espinosa y en matorrales y bordes de bosque, respectivamente, y fueron clave para establecer una propuesta de corredores con estas especies vegetales entre áreas vulnerables y aisladas.

Uno de los resultados fue la necesidad de la reforestación e instauración de cercas vivas como acacias, mora, vegetación nativa y estanques en lugares aledaños al aeropuerto de Guaymaral y los cementerios, así como la necesidad de mejorar la conectividad mediante creación de humedales artificiales, mejoramiento de vallados y pequeños cuerpos de agua cerca a los clubes Los Arrayanes y Los Búhos, entre otras zonas.

Stiles espera que el modelo pueda ser útil en la conservación de algunas aves amenazadas como el pato turrio y la tingua de pico verde, y otras especies locales.