Tener un perro, un gato o cualquier otro tipo de mascota, requiere de unos cuidados que el propietario debe tener en cuenta, antes de decidir llevarlo a su hogar. Pues cada animal requiere de sus propios cuidados y tiene sus propias necesidades.

Según los expertos en el tema, el error más grave que cometen las personas, es tratar de que un animal se comporte como un ser humano. No lo son, y se debe aprender a convivir con esto. Un caso concreto es el hecho de que el animal cuando llega a su nuevo hogar se orina en la casa para comenzar a marcar su territorio, a esto si bien no hay que acostumbrarse, si se pueden generar patrones de conducta para que el animal logre controlar sus necesidades y hacerlo donde es permitido.

De acuerdo con un experto en la materia, a los niños al igual que con los animales, no se les debe enseñar a punto de castigos; lo mejor en este caso es premiarlos y halagarlos cuando hacen las cosas bien, de esta manera entenderán que se debe y no se debe hacer. Tenga en cuenta que en asuntos de perros, el peor castigo que puede recibir un canino es ser ignorado.

Por otra parte, ya es comprobado que no existen razas de perros peligrosas, simplemente existen humanos que los entrenan para ser agresivos y convierten a los animales en un peligro. Si un animal es encerrado, amarrada o golpeado puede sufrir conductas de comportamiento peligrosas; así sea un pitbull o un pincher.

De esta manera, si bien es cierto la llegada de una mascota a la casa puede ser motivo de muchas alegrías, pero hay que tener en cuenta que también se conlleva a una situación de responsabilidad y entrega total para su mascota. Finalmente, se recomienda no tocar un perro que no se conoce o correr ante la presencia de un perro bravo.