El logro es de Hélber Enrique Balaguera López, estudiante del Doctorado en Ciencias Agropecuarias con énfasis en Fisiología de Cultivos, en un estudio que realizó del crecimiento, el desarrollo y la determinación del punto óptimo de la fruta en cosecha.La chamba, producto típico de Miraflores (Boyacá), se caracteriza por ser un fruto perecedero que se conserva en fresco uno o dos días. “Su almacenamiento y comercialización en fresco se han limitado, además, porque la producción es anual.

Se estima que en cosecha y poscosecha se pierde hasta el 97% del producto. Sin embargo, por medio de un método artesanal se extrae su pulpa para comercializar jugos, vino, sabajón, yogurt, diferentes tipos de postres, dulces y mermeladas, entre otros”, anotó Balaguera López.